Justicia
La “humedad” de COREMEX: trabajadores exigen saber qué hace Eloy Espinosa y quién paga por su permanencia
Versiones internas señalan que Eloy Espinosa continuaría dentro de la estructura de COREMEX pese a encontrarse presuntamente desempleado. Trabajadores piden aclarar sus funciones y, sobre todo, si recibe recursos provenientes de las cuotas sindicales.
Un nuevo cuestionamiento comienza a incomodar a la dirigencia de COREMEX. Esta vez el nombre es Eloy Espinosa, un personaje al que algunos trabajadores han comenzado a llamar “la humedad en Coremex” ante las dudas sobre su situación laboral, sus funciones y su permanencia dentro de la organización.
De acuerdo con versiones que circulan entre integrantes de la base, Espinosa estaría actualmente desempleado y sin una relación laboral activa con la empresa, pero presuntamente conservaría un espacio dentro de la estructura sindical.
El señalamiento no ha sido acreditado públicamente, pero ha provocado una pregunta sencilla: si Eloy Espinosa ya no trabaja en la empresa, ¿a quién representa dentro de COREMEX?
La interrogante se vuelve todavía más relevante cuando aparece el dinero.
Trabajadores quieren saber si Espinosa recibe algún salario, compensación o apoyo económico por parte del sindicato y, en caso de existir, si esos recursos provienen de las cuotas que periódicamente se descuentan a los afiliados.
Porque esas cuotas salen directamente del bolsillo de los trabajadores.
Para los inconformes, no resulta suficiente aportar dinero cada quincena sin conocer con precisión quién lo recibe, cuánto se destina a mantener la estructura sindical y qué actividades realizan quienes obtienen alguna remuneración.
Por ello, el caso de Eloy Espinosa vuelve a colocar sobre la mesa una demanda que empieza a repetirse dentro de COREMEX: transparencia sobre el uso de las cuotas.
¿Cuál es actualmente el cargo de Espinosa? ¿Qué actividades realiza? ¿Por qué permanece dentro de la estructura si efectivamente está desempleado? ¿Recibe alguna remuneración? ¿Quién autorizó su permanencia?
Son preguntas que Miguel Meneses y la dirigencia podrían responder con información verificable.
El problema es que, mientras no exista una explicación, las sospechas continuarán creciendo y el caso terminará sumándose a las controversias que ya han deteriorado la confianza de algunos trabajadores en COREMEX.
La discusión tampoco debería limitarse a una sola persona. Si existen dudas sobre Eloy Espinosa, los trabajadores consideran necesario conocer también quiénes integran actualmente la estructura sindical, qué funciones desempeñan y cuánto cuesta mantenerla.
Si las versiones sobre Espinosa son incorrectas, COREMEX puede desmentirlas. Si continúa dentro del sindicato y existe una justificación para ello, también puede explicarla.
Pero guardar silencio deja abierta la pregunta que más incomoda a la dirigencia:
¿quién mantiene realmente a “la humedad en COREMEX” y cuánto les cuesta a los trabajadores?