Nacional
Ministra Lenia Batres arremete contra la propia SCJN: «Se ha extralimitado»
«No tenemos una Suprema Corte subordinada a la Constitución, sino una Constitución subordinada a la Suprema Corte», dijo la ahora ministra Lenia Batres en su primer discurso
Lenia Batres Guadarrama rindió protesta como magistrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) durante la sesión solemne de este jueves. La ministra presidenta de la SCJN, Norma Lucía Piña Hernández le colocó la toga magisterial frente al pleno del Poder Judicial en medio de aplausos de los asistentes.
En su discurso, la ministra Batres Guadarrama arremetió contra la Suprema Corte de Justicia, acusando que se han cometido excesos en los que se ha vulnerado la constitución asegurando que ésta se ha extralimitado y se ha enfocado en resolver casos con fuertes implicaciones políticas.
“Esta Suprema Corte se ha extralimitado, el carácter inimpugnable de sus decisiones la ha llevado a confundir jerarquía de la constitución con de la instancia, la corte se ha colocado por fuera y por encima del trabajo que realiza la Auditoría Superior de la Federación, impidiendo ejecutar auditorías de desempeño”, declaró.
También señaló que la SCJN ha asumido una función de legislador positivo, al definir normas que prevalecerán posteriormente a una declaración de inconstitucionalidad invadiendo la esfera del poder legislativo, electo democráticamente.
“No tenemos una Suprema Corte subordinada a la constitución, sino una constitución subordinada a la Suprema Corte; al grado de que se escucha entre litigantes decir ‘¿y qué dice la constitución al respecto? Lo que indique la Suprema Corte’. Una cosa es que la Corte y el Consejo de la Judicatura tengan responsabilidades y otra muy distinta es que esos acuerdos tengan validez general y se conviertan en ley suprema de la unión”, acusó.
Reprochó que el Poder Judicial se haya enfocado en resolver casos “con fuertes implicaciones políticas” en lugar de atender lo relacionado a seguridad pública y sumarse a los esfuerzos por combatir la incidencia delictiva, generando impunidad en la persecución de los delitos.
“En lugar de un fuerte activismo de una Corte sensible al principal problema del país, tenemos una enfocada en casos con fuertes implicaciones políticas, que incluso involucran al orden público y al interés social como la declaración de invalidación de leyes o normas que buscan proteger los bienes nacionales”, expuso la nueva ministra.
No tenemos una Suprema Corte subordinada a la constitución, sino una constitución subordinada a la Suprema Corte
Lenia Batres, ministra de la SCJN
En su intervención, la hermana del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, tambiénmencionó el tema del ajuste de sueldos a los ministros de la SCJN argumentando que es una legislación de hace 14 años, por lo que no responde a una visión partidista y se debe acatar como lo indica la constitución.
“El artículo 127 constitucional que fija como límite para la remuneración de las personas servidoras públicas la establecida para el presidente de la república, disposición que no fue impuesta, ni por el actual mandatario, ni por las mayorías parlamentarias actuales, sino que entró en vigor en 2010. La insistencia en este tema no responde a una política o a ideales de una cierta visión partidista, simplemente considero que nos corresponde acatar la constitución”, comentó.
Aseguró también que su llegada a la SCJN ha generado la percepción de varias reivindicaciones del Poder Judicial, desde la paridad de género con la llegada de más mujeres al pleno, así cómo la apertura a personas “tangibles y terrenales con problemas comunes, con visiones críticas al poder judicial.
“La llegada de visiones distintas a las predominantes del constitucionalismo mexicano, la llegada de visiones críticas de este Poder Judicial. me han dicho Ministra del Pueblo y es un enorme halago, una misión grande que acepto con honor y con responsabilidad”, concluyó.
La quinceava mujer en la historia de la SCJN en usar toga
La ministra Lenia Batres rindió protesta como la quinceava mujer en la historia de la SCJN en usar la toga y la quinta mujer en el pleno actual de la corte, en compañía de su familia: Cuauhtemoc Batres, su padre; Rosario Guadarrama, su madre, y su hermano, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres.
Además de la familia de la ministra, también acudieron a la sesión solemne de este jueves la Secretaría de Economía, Raquel Buenrostro Sánchez; el Secretario de Energía, Miguel Angel Maciel; la Fiscal de Justicia de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, así cómo César Yañez de Gobernación y Bertha Alcalde Lujan.
Lenia Batres quedará adscrita a la segunda sala de la SCJN,donde se ven temas administrativos, por propuesta de la ministra presidenta Norma Piña al finalizar la sesión. También se informó que la próxima sesión pública del pleno será el próximo lunes 8 de enero.
La nueva ministra fue elegida por el presidente Andrés Manuel López Obrador, luego de tres rondas de votación en la Cámara de Senadores, en la que no se logró la mayoría por alguna de las tres integrantes de la segunda terna enviada por el titular del ejecutivo federal para suplir al ex ministro Arturo Zaldívar quien renunció para integrarse a la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum.
La propuesta integraba a Lenia Batres, Bertha María Alcalde y a Eréndira Cruzvillegas; las tres propuestas están relacionadas con el gobierno actual; a primera es hermana de Martí Batres, jefe de gobierno de la Ciudad de México; la segunda hermana de la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde; y la tercera estaba a cargo de la unidad de asuntos jurídicos de la Secretaría de Cultura.
La nueva ministra fue militante del Partido Socialista Unificado de México, luego del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y finalmente de Morena. Además de asesorar a López Obrador durante su administración en la capital del país, también lo hizo con la ex jefa de gobierno y ahora candidata a la presidencia Claudia Sheinbaum, cuando encabezaba la Alcaldía Tlalpan.
Empresas
Corte discutirá si la renovación tardía fortalece el orden legal en materia de marcas
El proyecto sostiene que la medida evita apropiaciones oportunistas de registros vencidos.
La próxima resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación promete convertirse en un punto de referencia para el sistema marcario mexicano. En un contexto de dudas y presiones sobre el actuar judicial, el asunto que llegará al Pleno en la primera semana de diciembre pondrá a prueba la capacidad del Tribunal para afirmar certidumbre en medio de la inquietud empresarial.
El caso, contenido en el amparo directo en revisión 7274/2024, cuestiona la constitucionalidad del artículo 237 de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, publicada el 1 de julio de 2020 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. Dicho artículo confirma que los titulares de registros marcarios pueden renovar sus derechos dentro de los seis meses posteriores a su vencimiento, periodo conocido como “periodo de gracia”.
De acuerdo con la lista pública de la SCJN, la Ministra Loretta Ortiz Ahlf propondrá declarar constitucional este artículo, alineándolo con el Protocolo de Madrid, vigente para México desde febrero de 2013, y con el Convenio de París, adoptado por nuestro país desde 1903. Su propuesta subraya que el periodo de gracia no constituye un privilegio indebido, sino un mecanismo para preservar la continuidad del derecho de marca y evitar que terceros se aprovechen de un vacío temporal.
La discusión, que podría resolverse este 11 de diciembre, representa una oportunidad para que la Corte reafirme la confianza del sector productivo en las instituciones. De avalarse la propuesta, se enviaría un mensaje de estabilidad jurídica y respeto a los estándares internacionales que rigen la protección de la propiedad industrial en México.
Justicia
TRABAJADORES DEL MONTE DE PIEDAD EXIGEN QUE ARTURO ZAYÚN ACLARE ENRIQUECIMIENTO MILLONARIO
Mientras el Nacional Monte de Piedad (NMP) acumula casi un mes de paro y más de 300 sucursales cerradas, crece el malestar entre los trabajadores sindicalizados. Un amplio grupo de empleados exige que Arturo Zayún González, secretario general del sindicato mayoritario, aclare las acusaciones de presunto enriquecimiento millonario dadas a conocer por distintos medios.
De acuerdo con una investigación de XPECTRO FM, retomada por Forbes México, el dirigente habría adquirido seis propiedades —cinco en San Luis Potosí y una en Playa del Carmen— entre 2012 y 2025. Las operaciones notariales suman 13 millones de pesos, aunque el valor de mercado de los inmuebles alcanzaría los 70 millones.
Las pesquisas detectan coincidencias que levantan sospechas: las mismas notarías, pagos en efectivo, subvaluaciones y transferencias a familiares cercanos. A ello se agrega la renta de un deportivo sindical en la Ciudad de México, cuyos ingresos no aparecen reportados ante el SAT.
El conflicto ocurre en un contexto de parálisis laboral que afecta a más de un millón de usuarios y ha sido calificado por diversos sectores como “más político que laboral”. Algunos trabajadores acusan que el sindicato exige transparencia a la institución, pero no la aplica en su propia gestión. “Nunca se han mostrado los estados financieros ni el destino de las cuotas. Y ahora vemos propiedades en su poder que han costado millones de pesos”, afirmó un empleado que pidió el anonimato.
Hasta ahora, Arturo Zayún no ha ofrecido explicación pública alguna. El caso amenaza con reabrir el debate sobre las viejas prácticas del sindicalismo corporativo que la Reforma Laboral de 2019 buscaba erradicar.
Justicia
El Bayo Valenzuela: el falso paladín anticorrupción de Chihuahua
Su narrativa de ética pública contrasta con una gestión plagada de silencio, discrecionalidad y sospechas de protección política.
El discurso anticorrupción de Abelardo Valenzuela: mucho ruido y ninguna justicia
El fiscal anticorrupción de Chihuahua, Abelardo Valenzuela Holguín, se ha convertido en un personaje recurrente de los foros nacionales sobre transparencia. Habla de autonomía, de rendición de cuentas, de “cerrarle la puerta a la impunidad”. Pero en los hechos, su nombre representa todo lo contrario: una Fiscalía convertida en escaparate político, con convenios para la foto, investigaciones congeladas y una justicia que solo funciona cuando conviene al poder.
Desde su llegada en 2022, su gestión ha sido cuestionada por la falta de resultados concretos y por presuntas afinidades partidistas. Su nombramiento, promovido por acuerdos entre grupos políticos, fue visto más como un pago de favores que como una apuesta por la independencia institucional. ¿Cómo puede un fiscal anticorrupción ser autónomo si depende de los mismos a quienes debería investigar?
Convenios, discursos y cero resultados
Cada aparición pública de Valenzuela es un acto de comunicación política cuidadosamente producido. Firma convenios, da conferencias, sonríe ante las cámaras. Pero detrás de esa fachada institucional no hay resultados visibles. No existen estadísticas transparentes, ni auditorías públicas, ni investigaciones de alto impacto resueltas.
Los grandes casos de corrupción estatal —los desvíos millonarios del pasado reciente— siguen en la impunidad. Mientras tanto, el fiscal presume “avances” mediáticos, como si un tuit o una fotografía sustituyeran a una sentencia firme.
En julio de 2025, durante la Cumbre Nacional de Fiscales Anticorrupción, Valenzuela se atrevió a decir que “en México ya no hay espacio para la impunidad”. La frase sonó bien en titulares. Pero en Chihuahua, la impunidad tiene oficina, horario y presupuesto… dentro de su propia fiscalía.
El espejo roto de la transparencia
Valenzuela ha hecho de la palabra transparencia un eslogan vacío. No existen portales de datos abiertos ni informes públicos detallados sobre las investigaciones en curso. Lo que sí hay es opacidad, discrecionalidad y silencio. Los ciudadanos no saben cuántos casos se investigan, cuántos se cierran o cuántos se archivan sin explicación. La fiscalía que debería rendir cuentas ni siquiera rinde las suyas propias.
El problema no es que Abelardo Valenzuela hable de combatir la corrupción: el problema es que nadie le cree. Su discurso perdió legitimidad porque la realidad lo contradice todos los días. Cada palabra sobre autonomía suena falsa en una oficina donde la línea política decide a quién se persigue y a quién se protege.
Abelardo Valenzuela “El Bayo” se presenta como el guardián de la honestidad, pero actúa como el fiscal que protege la corrupción. En su mandato, la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua se convirtió en una institución domesticada: dócil ante el poder, muda ante la verdad e incapaz de demostrar resultados.
Mientras siga repitiendo las mismas frases vacías —autonomía, transparencia, rendición de cuentas— sin entregar justicia real, Valenzuela seguirá siendo el símbolo del fracaso institucional en Chihuahua. Un fiscal que habla de ética, pero opera en la penumbra.
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