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Laboral

Una Central Sindical Cada Vez Más Alejada de las Bases Trabajadoras

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La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) enfrenta nuevas críticas por presuntamente privilegiar su estructura política interna por encima de la defensa cotidiana de los derechos laborales, según señalamientos persistentes de trabajadores de distintos sectores. Diversas voces coinciden en que el sindicato ha evolucionado hacia un organismo más enfocado en la preservación de cuotas de poder que en el acompañamiento real a la base.

Trabajadores afiliados aseguran que la organización mantiene una presencia activa en espacios de negociación política, pero una participación mínima en la resolución de conflictos dentro de los centros de trabajo. Afirman que los comités locales rara vez acompañan los procesos de conciliación y que las demandas colectivas quedan relegadas ante las prioridades de la dirigencia nacional.

De acuerdo con los testimonios recopilados, la estructura interna habría concentrado facultades en un reducido grupo de dirigentes que, además de operar acuerdos cupulares, mantienen prácticas que inhiben la participación democrática de la base. Entre las inconformidades se menciona la falta de información sobre contratos, revisiones salariales y la ausencia de asambleas que permitan a los trabajadores expresar sus inquietudes.

Dirigentes inconformes señalan que esta dinámica ha generado un sindicalismo más preocupado por conservar posiciones estratégicas que por responder a las necesidades laborales cotidianas. “La CROC se volvió un aparato político; para obtener apoyo hay que esperar a que la dirigencia lo autorice, pero nunca llega”, lamentó un trabajador de manufactura en el norte del país.

Para distintos sectores, estas denuncias reflejan un deterioro progresivo en la representatividad de la CROC. La percepción generalizada apunta a que, mientras la estructura central se fortalece políticamente, los trabajadores continúan enfrentando precarización y falta de acompañamiento. El panorama sugiere la urgencia de un replanteamiento profundo que permita recuperar la confianza de la base y reenfocar la labor sindical hacia la defensa efectiva de los derechos laborales.

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Justicia

FUNDACIÓN DONDÉ, BAJO CUESTIONAMIENTO POR CAMPAÑA PUBLICITARIA TRAS REAPERTURA DE MONTE DE PIEDAD

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FUNDACIÓN DONDÉ, BAJO CUESTIONAMIENTO POR CAMPAÑA PUBLICITARIA TRAS REAPERTURA DE MONTE DE PIEDAD

La competencia entre instituciones prendarias tomó un rumbo que comienza a generar cuestionamientos sobre la congruencia entre la responsabilidad social y las estrategias comerciales utilizadas para atraer clientes, particularmente después de la reapertura de Nacional Monte de Piedad.

En este contexto, Fundación Dondé puso en circulación una campaña que utiliza frases relacionadas con el engaño, el abandono y la desconfianza, acompañadas de referencias a relaciones de pareja. Entre los mensajes destaca la expresión “te miente y te sigue cobrando”, además de alusiones a alguien que estuvo ausente durante un año.

Aunque la publicidad evita mencionar expresamente a Nacional Monte de Piedad, su difusión coincide con el regreso de esta institución a las actividades, después de un prolongado conflicto laboral que mantuvo cerradas sus sucursales.

Las referencias permiten interpretar que la campaña busca establecer una relación entre aquella interrupción de operaciones y una supuesta falta de compromiso con los clientes.

La publicidad forma parte de la competencia y cada institución tiene derecho a utilizar recursos creativos para posicionarse. Sin embargo, existe una diferencia importante entre destacar las cualidades propias y construir mensajes que sugieren conductas deshonestas de un competidor, más aún cuando se trata de organizaciones cuya razón de ser está vinculada con la asistencia social.

Las instituciones de asistencia privada reguladas por la Junta de Asistencia Privada de la Ciudad de México tienen una responsabilidad que trasciende la operación cotidiana de sus servicios. Su actividad está asociada con principios de solidaridad, confianza y atención a personas que enfrentan necesidades económicas.

Por ello, resulta contradictorio que una organización con esa vocación recurra a mensajes que pueden interpretarse como un intento de beneficiarse de las dificultades que enfrentó otra institución del mismo sector.

Durante el periodo de cierre de Nacional Monte de Piedad hubo miles de clientes que tuvieron que esperar para recuperar sus prendas o resolver operaciones pendientes. También hubo trabajadores y familias afectados por la prolongación del conflicto.

Esa situación difícilmente puede reducirse a una broma publicitaria sobre alguien que desapareció y pretende regresar sin dar explicaciones. El uso de ese tipo de referencias puede resultar atractivo desde la perspectiva de una campaña de mercadotecnia, pero deja abierta una discusión sobre los límites que deberían observar las organizaciones que se presentan ante la sociedad como instituciones comprometidas con el bienestar de las personas.

La confianza del público no se construye únicamente con mensajes institucionales o declaraciones de principios. También depende de las decisiones que se toman al comunicar, competir y relacionarse con otros participantes del mercado.

Nacional Monte de Piedad enfrenta ahora el desafío de recuperar plenamente su relación con los clientes y demostrar con hechos su capacidad de respuesta. Pero ese reto no elimina la responsabilidad que tienen sus competidores de actuar con prudencia y respeto.

La reapertura debería representar una oportunidad para fortalecer al sector y recuperar la confianza de los usuarios, no para convertir una crisis laboral en una herramienta de confrontación publicitaria.

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Justicia

Gestión de ASSA consigue mayor beneficio en viáticos para las y los sobrecargos

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El sindicato logró que el retroactivo sea reconocido desde junio de 2026, ampliando el periodo inicialmente previsto en beneficio de sus integrantes.

La gestión de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA) permitió alcanzar un nuevo resultado para sus agremiados: el retroactivo correspondiente a viáticos será considerado desde junio de 2026, ampliando el periodo que originalmente comenzaría el 30 de agosto.

Aunque este beneficio adicional no correspondía dentro de las condiciones inicialmente establecidas, la representación sindical decidió impulsar su negociación con un objetivo concreto: reconocer el trabajo realizado por las y los sobrecargos durante esos meses.

La gestión encabezada por Rafael Munguía Almeida, secretario general de ASSA, permitió llevar el planteamiento a la mesa y obtener una respuesta favorable para las tripulaciones de cabina.

El resultado forma parte de una política sindical enfocada en defender los intereses de los trabajadores y convertir la representación laboral en beneficios concretos.

Para las y los sobrecargos, los viáticos forman parte de las condiciones asociadas al desarrollo cotidiano de sus actividades. Por ello, ampliar la aplicación del retroactivo representa también una forma de reconocer el tiempo, compromiso y responsabilidad que requiere su trabajo.

ASSA ha señalado que la defensa de los derechos laborales de los sobrecargos no solamente ocurre durante las grandes revisiones contractuales. La gestión permanente de prestaciones, acuerdos y condiciones laborales también forma parte del trabajo de representación sindical.

Con la aplicación del retroactivo desde junio de 2026, la organización suma un resultado favorable para sus integrantes y fortalece una agenda centrada en el reconocimiento del trabajo y en la búsqueda de mejores condiciones para quienes forman parte de la aviación mexicana.

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Justicia

La “humedad” de COREMEX: trabajadores exigen saber qué hace Eloy Espinosa y quién paga por su permanencia

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Versiones internas señalan que Eloy Espinosa continuaría dentro de la estructura de COREMEX pese a encontrarse presuntamente desempleado. Trabajadores piden aclarar sus funciones y, sobre todo, si recibe recursos provenientes de las cuotas sindicales.

Un nuevo cuestionamiento comienza a incomodar a la dirigencia de COREMEX. Esta vez el nombre es Eloy Espinosa, un personaje al que algunos trabajadores han comenzado a llamar “la humedad en Coremex” ante las dudas sobre su situación laboral, sus funciones y su permanencia dentro de la organización.

De acuerdo con versiones que circulan entre integrantes de la base, Espinosa estaría actualmente desempleado y sin una relación laboral activa con la empresa, pero presuntamente conservaría un espacio dentro de la estructura sindical.

El señalamiento no ha sido acreditado públicamente, pero ha provocado una pregunta sencilla: si Eloy Espinosa ya no trabaja en la empresa, ¿a quién representa dentro de COREMEX?

La interrogante se vuelve todavía más relevante cuando aparece el dinero.

Trabajadores quieren saber si Espinosa recibe algún salario, compensación o apoyo económico por parte del sindicato y, en caso de existir, si esos recursos provienen de las cuotas que periódicamente se descuentan a los afiliados.

Porque esas cuotas salen directamente del bolsillo de los trabajadores.

Para los inconformes, no resulta suficiente aportar dinero cada quincena sin conocer con precisión quién lo recibe, cuánto se destina a mantener la estructura sindical y qué actividades realizan quienes obtienen alguna remuneración.

Por ello, el caso de Eloy Espinosa vuelve a colocar sobre la mesa una demanda que empieza a repetirse dentro de COREMEX: transparencia sobre el uso de las cuotas.

¿Cuál es actualmente el cargo de Espinosa? ¿Qué actividades realiza? ¿Por qué permanece dentro de la estructura si efectivamente está desempleado? ¿Recibe alguna remuneración? ¿Quién autorizó su permanencia?

Son preguntas que Miguel Meneses y la dirigencia podrían responder con información verificable.

El problema es que, mientras no exista una explicación, las sospechas continuarán creciendo y el caso terminará sumándose a las controversias que ya han deteriorado la confianza de algunos trabajadores en COREMEX.

La discusión tampoco debería limitarse a una sola persona. Si existen dudas sobre Eloy Espinosa, los trabajadores consideran necesario conocer también quiénes integran actualmente la estructura sindical, qué funciones desempeñan y cuánto cuesta mantenerla.

Si las versiones sobre Espinosa son incorrectas, COREMEX puede desmentirlas. Si continúa dentro del sindicato y existe una justificación para ello, también puede explicarla.

Pero guardar silencio deja abierta la pregunta que más incomoda a la dirigencia:

¿quién mantiene realmente a “la humedad en COREMEX” y cuánto les cuesta a los trabajadores?

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